La actitud

La actitud es la base de muchas de las cosas que nos pasan, en gran medida es la responsable de las cosas buenas y malas que nos ocurren, de los días que tenemos, así como también de cada uno de los días que vivimos. Pero, ¿qué tan cierto es esto?, pues amigo te confesaré que es 100% cierto. La actitud es la base de la felicidad, del éxito y de la abundancia, pero también a la vez es la base de la frustración, desdicha y de la carencia.

Diferentes autores, han escrito sobre esto, de hecho, la mayoría de los programas de coaching y auto superación se centran en trabajar con la actitud, y que está sea positiva ante la vida. Pero pocos son los que incluyen recomendaciones sobre cómo mantenerla o incluso recuperarla ante las circunstancias que confrontas día a día.

La base de la felicidad comienza con la actitud que tomas ante la vida, tú actitud es lo que le da el significado a lo que ocurre. ¿Con esto que te quiero decir?, ¿qué todo lo que pase depende de ti?, si bien esto no es cierto, ya que tú no controlas lo que ocurre, de hecho, gran parte de lo que hay que aprender para poder controlar tú actitud ante lo que ocurre, es renunciar a quererlo controlar todo, y entender que los casos fortuitos ocurren, y que esto está fuera de tú control. Lo que sí está dentro de tú control es el significado que le das a lo que sucede, el cómo lo confrontas, es decir, sabiéndote en control de tus emociones y reacciones, o adoptando el papel de víctima y creyendo que el universo y todas las fuerzas que de este dependen conspiran en contra tuya.

Cuando estamos encerrados “dentro de nuestro caparazón”, sumidos en las presiones del día a día, tendemos a creer que las circunstancias son las que gobiernan nuestro estado de ánimo y la actitud que mostramos, pensando que cuando nuestras circunstancias cambien, nuestra felicidad llegará y nuestra actitud ante la vida cambiará. Buen mi estimado lector, temo confesarte que esto es mentira, y que aun y cuando consigas ese aumento tú felicidad y sensación de éxito durará lo que te dura la sensación de felicidad al comprar un reloj o unos zapatos nuevos. Las circunstancias no son las que gobiernan tú vida, es como las afrontas las que dictan cómo te sientes, es en lo que centras tú atención lo que te dice si vives los días felices o tristes. Hay una frase que a mis coachees siempre se las repito “COMO VIVES TUS DÍAS VIVES TÚ VIDA”, no puedes pasarte de lunes a domingo sintiendo desdichado y esperar que el domingo por la noche acostado en tú cama pensando en el balance de la semana y esperar sentirte feliz.

La felicidad y el éxito son elecciones, son las elecciones que decides hacer, no son destinos al que llegas para permanecer una vida ahí, son un camino por el que decides andar. Tus elecciones dictan tú estado de ánimo, y tú actitud ante los sucesos. Y como dije al principio, el primer paso para sentirte feliz y exitoso es tú actitud, ella es la base de todo.

Con esto no quiero decir que nunca entres en situaciones donde te sientas atrapado, que tú animo se vaya por los suelos y la frustración se apoderé de tú mente y pensamientos. Con esto quiero decir que tú tienes el poder de identificar cuando esto sucede, y utilizando una actitud positiva, o forzándote a adoptar una actitud positiva, tú podrás salir de este bache, como dijo alguna vez el gran Albert Einstein “… la vida es como andar en bicicleta, para mantener el equilibrio nunca hay que dejar de pedalear…”.

Una herramienta poderosa para forzarte a adoptar una actitud positiva es a través de las preguntas positivas, tú mente es maravillosa que siempre busca dar respuesta a cada uno de los cuestionamientos que haces durante tus meditaciones o durante tus charlas internas, es por ello que hacer las preguntas correctas se vuelve prioritario, ya que las respuestas que vayas teniendo pueden ir creando sentimientos que cambien tu actitud hacia las cosas. A continuación, te pongo el ejemplo de cuatro preguntas poderosas que te ayudarán en esos momentos:

1.       ¿Qué hay de bueno en lo que me está ocurriendo?, está pregunta siempre te arrojará de respuesta NADA, pero es importante hacerla para poner en marcha el cerebro, y cuando hayas desarrollado el hábito del enfoque positivo podrás utilizar esta pregunta y de inmediato pasar a la pregunta 3.

2.       ¿Qué podría haber de bueno en lo que me está ocurriendo?, insistir con esta pregunta te ayudará a forzarte por encontrar alguna cosa positiva en lo que estás viviendo.

3.       ¿Qué es lo que aún no es perfecto?, el enfoque de esta pregunta te ayudará crear una actitud positiva, reafirmando que no porque algunas cosas no estén fluyendo como te gustaría, esto no quiere decir que todo este mal, además de reafirmarte que todo puede mejorar.

4.       ¿Qué puedo hacer para arreglar lo que no está bien y pasarla bien mientras tanto? Con esta pregunta te ayudará a alinear tus objetivos y deseos para buscar una forma de encontrar como avanzar en concordancia a lo que buscas en tú vida.

En ti esta darle el significado a lo que vives, las etiquetas de bueno y malo las pones tú conforme a tus creencias, elimínalas, la mejor forma es juzgar lo sucedido como “hechos”, son resultados que puedes ser en concordancia con lo que quieres o diferentes a lo que buscas, y si son diferentes, solo levántate, toma nota de que hiciste, y hazte las 4 preguntas de arriba para regresar a la bicicleta y seguir pedaleando.

 

Si quieren saber más al respecto o tienen dudas, pueden dejar un comentario, o contactarme a través de los links que aparecen en la página en la sección de Contacto o por Twitter. Así como también si gustan, escriban en el blog sobre algún tema en particular, todos sus comentarios serán bien recibidos.

Escribir comentario

Comentarios: 0