Fatiga y Aburrimiento Laboral

Haciendo la Tarea de Factor Humano, caí en la idea de escribir este artículo para mi olvidado Blog, que por cierto hago compromiso personal de escribir un artículo por semana a partir del día de hoy. Y si no que me reclame uno de los 5 que lo leen :D.

 

Este es un mal que golpea constantemente a las organizaciones, la rutina es un mal necesario porque brinda estabilidad, pero considero que esto se presenta principalmente por el paradigma social que tenemos, el cual consiste en creer que la motivación es extrínseca y que el ambiente o lo que hacemos nos lo debería de dar, cuando realmente no hay nada más emotivo que superar a mí yo del día de ayer.

 

En la antigua china existe un cuento denominado “El tallador de lapidas”, el cual aparece en el libro “Los 10 secretos de la abundante felicidad” de Adam Jackson, y es el siguiente:

 

Un hombre que cortaba y tallaba rocas para hacer lápidas, se sentía infeliz con su trabajo y pensaba que le gustaría ser otra persona teniendo una posición social distinta.

Un día pasó delante de la casa de un rico comerciante y vio las posesiones que éste tenía y lo respetado que era en la ciudad. El tallador de piedras sintió envidia del comerciante y pensó que le gustaría ser exactamente como él.

Para gran sorpresa suya, el deseo le fue concedido, de este modo se halló pronto convertido en un poderoso comerciante, disponiendo de más lujo y más poder de los que nunca había podido soñar. Al mismo tiempo era también envidiado y despreciado por los pobres, también tenía igualmente más enemigos de los que nunca soñó.

Entonces vio a un importante funcionario del gobierno, transportado por sus siervos, rodeado de gran cantidad de soldados. Todos se inclinaban ante él. Sin duda era el personaje más poderoso y más respetado de todo el reino. El tallador de lápidas que ahora era comerciante, deseó ser como aquel alto funcionario.

De nuevo le fue concedido su deseo y de pronto se convirtió en el importante funcionario, el hombre más poderoso de todo el reino, ante quien todos se inclinaban. Pero el funcionario era también la persona más temida y más odiada de todo el reino y precisamente por ello necesitaba tal cantidad de soldados para que lo protegieran. Mientras tanto el calor del sol le hacía sentirse incomodo y pesado. Entonces miró hacia arriba, viendo al sol que brillaba en pleno cielo azul y dijo: “¡Que poderoso es el sol! ¡Cómo me gustaría ser el sol!”

Antes de haber pronunciado la frase se convirtió en sol, iluminando toda la tierra. Pero pronto surgió una gran nube negra, que fue tapando al sol, impidiendo el paso de sus rayos. Nuevamente dijo, “¡Que poderosa es esa nube!  ¡Cómo me gustaría ser como ella!”

Rápidamente se convirtió en la nube, anulando los rayos del sol y dejando caer su lluvia sobre los pueblos y los campos. Pero luego vino un fuerte viento desplazando disipando la nube. “Me gustaría ser tan poderoso como el viento,” pensó, y automáticamente se convirtió en viento.

Pero aunque el viento podía arrancar árboles de raíz y destruir pueblos enteros, pero no podía contra una gran roca que había cerca. La roca se levantaba imponente, resistiendo inmóvil, tranquila a la fuerza del viento. “¡Que  potente es esa roca!, ¡cómo me gustaría ser tan poderoso como ella!”

Entonces se convirtió en la roca, que resistía inamovible al viento más huracanado. Finalmente era feliz, pues disponía de la fuerza más poderosa existente sobre la tierra. Pero de pronto oyó Clic…Clic, un ruido. Clic…Clic…Clic. Un martillo golpeaba a un cincel, y este arrancaba un trozo de roca tras otro. “¿Quién podría ser más poderoso que yo?” y mirando hacia abajo la poderosa roca vio... al hombre que hacía lápidas.

 

La fatiga laboral y aburrimiento llegará tarde que temprano, aun cambiando de trabajo, mientras los retos no sean dados desde el fondo, dando sentido a lo que hacemos, mientras continuemos la cultura del reconocimiento social o de la aprobación externa, seguiremos pensando que todo viene de afuera, incluyendo la motivación, pensando que esta solo puede ser producida por nuestros líderes laborales, pero no es así, la motivación es desde nuestro interior, el sentido de nuestro trabajo nos la da nuestro faro interno, ese que nos da la ruta a través de la conciencia, y viendo en nuestro interior es como logramos darle el sentido a lo que hacemos y cargar de pasión. El trabajo solo es un trabajo si decidimos verlo como un trabajo, cuando lo veamos como nuestra oportunidad de demostrar nuestro talento y dar nuestra mejor actuación, entonces la motivación llegará sola.

 

 

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Comentarios: 3
  • #1

    Patty Palacios (miércoles, 11 diciembre 2013 09:43)

    Me encantó!

  • #2

    Angel Trejo (miércoles, 11 diciembre 2013 19:31)

    justamente eso me esta pasando!
    saludos Tadeo!

  • #3

    Julio Forzan (miércoles, 18 diciembre 2013 12:38)

    Felicidades Tadeo, excelente artículo. Saludos.